Lach

TODOS NUESTROS PRODUCTOS TIENEN CERTIFICACIÓN PEFC

SOMOS MADERA.
Y TAMBIÉN SOMOS VISIÓN, PROCESOS Y PERSONAS.

Nuestra historia comenzó en Puerto Esperanza, en el corazón de Misiones. En 2005, la unión con la familia Laharrague dio origen a una nueva sociedad y a una etapa de crecimiento sostenido.
Desde entonces, continuamos desarrollándonos en Montecarlo, donde la selva no es solo paisaje: es parte de nuestra esencia.

Desde 1968, el pino taeda nos acompaña como materia prima y como símbolo de lo que creemos: una industria que transforma con calidad, conocimiento y respeto por su entorno.

Con el paso del tiempo, evolucionamos, incorporando tecnología, ampliando capacidades y fortaleciendo procesos.

Pero hay algo que permanece intacto: nuestro compromiso con las personas, con la madera y con el ambiente que nos rodea.

Nuestro propósito va más allá del tamaño: queremos ser quienes más cuidan a sus colaboradores, a quienes nos eligen y al bosque en donde todo nace

Por eso, invertimos en eficiencia, energía limpia y buenas prácticas forestales.

Porque para nosotros, hacer las cosas bien no es un objetivo, es parte de nuestra identidad.

Tres marcas, una misma visión.

Donde la calidad
se vuelve tradición.

Soluciones confiables para
construir cada día mejor.

Hogares que nacen de la madera
y perduran en el tiempo.

Estamos en Misiones, Argentina, rodeados de monte y de futuro.

Orgullosos de lo que hacemos y de cómo lo hacemos, avanzamos con respeto
por la madera, por la gente y por la tierra.